Sobre un pedestal neutro una chayota está apoyada sobre un diccionario abierto. La pieza está colocada en sala con suficiente aire a su alrededor y cerca de una fuente de luz natural, de manera que el laboratorio interno pueda hacer su trabajo y germine a lo largo de la duración de la exposición, respondiendo a la luz y al efecto de las palabras. Ningún resultado está garantizado.
La luz intensa también
Hace andar a tientas
Eugène Guillevic
Las circunnavegaciones inaugurales y las sucesivas vueltas al mundo —Sebastián Elcano, Jeanne Baret, Phileas Fogg— confirman la sospecha y profundizan sus consecuencias: el planeta Tierra es una unidad en la que todos los puntos son comunicables entre sí, formando una malla tejida con un solo hilo. Crochet, pienso. Telaraña. Internet. Como hija y bisnieta de inmigrantes, pienso en la migración de venezolanos que se ha ido extendiendo por el planeta, construyendo un nuevo mapa de dispersión y aculturaciones.
La chayota, Sechium edule, también llamada papa del aire, especie domesticada dentro del área cultural de Mesoamérica, presenta una fruta rara entre las frutas, poco atractiva y tan desabrida que es usada más bien como hortaliza. Leo que tiene flores unisexuales. Leo que el fruto es una baya solitaria, vivípara, carnosa, indehiscente, con un crecimiento sigmoide. Leo que es una trepadora perenne con tendencia a habitar en áreas completamente abruptas con condiciones del suelo desfavorables al cultivo. Leo que su diversidad está en riesgo. Todo es metáfora.
Un diccionario sostiene la chayota: aporta las palabras necesarias para elaborar aquello que lo preverbal propone. Necesitaremos tiempo, la duración de las cosas sujetas a mudanza; accidente del verbo, que denuncia la época en que se ejecuta o sucede la acción. Andaremos a tienta: sagacidad con que se pretende averiguar una cosa; instrumento para explorar cavidades y conductos naturales o heridas; con incertidumbre, sin tino. Contaremos con tiento: ejercicio del sentido del tacto; palo con que se guían los ciegos; pulso para ejecutar una cosa; miramiento y cordura en lo que se hace; tentáculo. Estaremos en la Tierra, planeta que habitamos; materia inorgánica desmenuzable de que se compone el suelo natural; territorio constituido por intereses presentes o históricos, y conjunto de sus pobladores; la muy fértil y abundante, la que está impregnada de elementos orgánicos que la hacen apta para el cultivo. Tendremos la compañía del texto y la textura. Podremos hacerlo tiernamente.
Que sean las palabras sustrato fértil para el brote del nuevo retoño.
Elisabetta Balasso
Roma, Italia, 1965. Vive y trabaja en Caracas.

Su itinerario plástico profundiza desde el año 2012 en lo liminal entre escritura y tejido, entendido en su forma más amplia con proyectos de participación colectiva frecuentemente basados en Internet como otra instancia de lo textil. Se interesa en la intervención como lenguaje que plantea un equilibrio de estéticas aplicable a artefactos, espacios y acciones en lo privado, lo virtual y lo urbano. Construye una cosmogonía personal en la cual invita a los paseantes a usar sus artefactos (calendario, vestidos, baraja) como quien dibuja un laberinto para recorrerlo.
Entre la multitud de piezas que luego de ocho años de uso ininterrumpido han dado lugar a una microcultura de seguidores, destacan: un mazo de 96 cartas que sirve de vocabulario; una colección de 8 trajes simbólicos que marcan iniciaciones; un calendario ritual en curso dos veces al año, que crea una comunidad de usuarios; y un avatar que sirve de interfase en redes. Todos estos elementos son parte de un proyecto más amplio: El Naufragio de La Poderosa, algunas de cuyas escenas han sido puestas en acción en proyectos colectivos (en #Alicia150, se enviaron cartas a ser impresas y escondidas en bibliotecas públicas de todo el mundo; otro proyecto proponía el enlace virtual, en tiempo real de las capitales de Venezuela y Mongolia, en menos de ocho días). La bibliografía de la novela es otra parte del Museo del Naufragio de La Poderosa.
Elisabetta Balasso es artista, escritora y docente venezolana, con un diploma en Biología (Universidad Simón Bolívar, Caracas, 1996) y un máster en Gestión Cultural (Universitat de Barcelona, 2001). Actualmente dicta cursos en la Universidad Metropolitana, Caracas.
Ha participado en múltiples exposiciones individuales de las cuales se destacan: El Naufragio de la Poderosa,Sala de Arte de la Biblioteca Universidad Católica Andrés Bello UCAB, Caracas (2020); Arte y reciclaje, Concurso-taller de Fospuca en donde obtuvo el premio ganador para el Municipio Baruta con la pieza Damas Chinas (2019). Original Board Games at OHOS (Evento de juegos de mesa de artista) con Cally Trench, OpenHand OpenSpace OHOS, Reading, UK (2019); La Gran Novela de Ciencia Ficción Latinoamericana, Organización Nelson Garrido ONG, Caracas, (2019); Healing Poetry, Dr. Jackson’s medical office, Miami (2018); The moon in the mirror. A gaze of her own, Ninoska Huerta Gallery, Miami (2018); Todas las mujeres, Centro Cultural Español, Miami (2018); Intervenciones urbanas poéticas situacionistas: Arbórea Situacionista. Colaboración con la poeta Eleonora Requena (2013-2017). Sostenemos sus nombres, Tapiz colectivo para honrar los fallecidos en contexto de protesta (2017); Arqueologías Sincrónicas con Jennina Guzmán, Centro Documental de la Sala Mendoza + Biblioteca Pedro Grases de la Universidad Metropolitana (2016); y Evidencias Textuales. Exposición-residencia y laboratorio de prácticas curatoriales, Sala de Exposiciones de la Universidad Metropolitana, Caracas (2014), entre otras. También tiene en su haber varios libros de artista.
SF

